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'Cariño Malo', teatro queer para producir 'goce marica'

Al frente de la compañía Ministerio de la Bellezael guionista, artista interdisciplinario y dramaturgo venezolano-peruano Alejandro Clavier, dirige 'Cariño Malo', una obra queer que reinventa la música criolla y revive el radioteatro. Este domingo 28 de junio la compañía peruana estará en Cangas para subirse al escenario coincidiendo con la celebración en todo el mundo del Día del Orgullo. Es la primera vez que están en España y esperan repetir este mismo año en otras ciudades europeas. Han viajado desde la costa del Pacífico hasta Galicia, cruzando la inmensidad del Atlántico, para invitar al público a reír, cantar y dejarse llevar por el juego melodramático; pero también a reflexionar y a llenar Cangas de mariconez, mariconidad, y mariconitud

- Crea y dirige su particular Ministerio de la Belleza en 2025 ¿Por qué decide poner en marcha este proyecto y qué tiene de especial? 
Trabajo en Teatro La Plaza desde hace 15 años, y después de haber vivido fuera del Perú durante un año, a mi regreso tuve la necesidad de iniciar una plataforma para mis proyectos personales. El Ministerio de La Belleza es una casa productora limeña y queer de Artes Escénicas y, quizás, lo más especial que tiene es su mariconez, —si es que existe esa palabra— su mariconidad, su mariconitud, en un momento terrible de la humanidad donde se avanza de manera estrepitosa hacia un conservadurismo muy peligroso.

- ‘Cariño Malo’ es su opera prima. ¿Qué se va a encontrar el público que la vaya a ver?  
'Cariño Malo' se siente como mi opera prima, pero en realidad no lo es. Tengo varias obras estrenadas de mi autoría y años de experiencia en la gestión cultural, dirigiendo el programa de dramaturgia 'Sala de parto' de Teatro La Plaza, pero algo en este proyecto se siente nuevo. Creo que es la primera vez que me siento totalmente representado por una obra mía: el tono, el humor, la estética. El público va a encontrarse con una obra peruana que, según yo, va a ser muy compatible con el humor español: creo que la obra tiene una actitud muy directa, a la vez vulgar y elegante. Creo que se van a sorprender.  

- Una propuesta queer que mezcla melodrama y humor. ¿Es el teatro una buena herramienta para la reflexión y la búsqueda del compromiso social?  
Nuestro trabajo como artistas escénicos dialoga con preguntas que atraviesan los debates de nuestro tiempo, pero no creo que esta obra tenga la reflexión como uno de sus objetivos. Si es que lo hace, me parece genial, pero desde un inicio ha buscado satisfacer una necesidad mía de conectarme con el teatro desde el disfrute, de diseñar una obra que sea una excusa para producir “goce marica”: a mí, a quienes la hacemos, y a quien la vea. Pienso en Peggy Shaw y Lois Weaver, quienes en los 80 's en Nueva York crearon el WOW Café, donde su interés estaba en generar espacios de encuentro seguro para la comunidad, donde pudieran reírse de sí mismas y tocar los temas que les diera la gana.

- La obra cuenta la historia de Silvio, un hombre de 40 años marcado por la represión familiar y la búsqueda de la emancipación sexual y emocional. ¿Cuántos Días del Orgullo más tendremos que celebrar para que esta situación deje de ser “la vida misma”?
Yo ya me hice la idea de que esto será así toda la vida. Hasta que la humanidad invente otros chivos expiatorios.

- ¿Cómo está la situación de los derechos LGTBIQ+ en Latinoamérica?  
Es desigual en la región. En Perú no hay ningún tipo de marco legal para el reconocimiento de parejas LGTBIQ+ y el Senado está tomado por una mayoría conservadora liderada por Keiko Fujimori, quien también es presidenta. Las cifras de crímenes de odio van en aumento.  

- La música es otro de los elementos importantes de la obra. ¿Qué papel juega?
La música criolla tiene mucha influencia española y es, sobre todo para la zona costera del Perú, un elemento muy querido y de orgullo. Son canciones que han formado parte de nuestra vida, películas, recuerdos. Considero que lo más provocador de 'Cariño Malo' para un público peruano conservador (más allá de las malas palabras, la violencia y las descripciones explícitas de sexo incluidas en la obra) es escuchar estas canciones en el contexto de una historia queer. No sé cuál podría ser el símil en España, pero en Perú este gesto, el de tomar estos grandes himnos y mariconizarlos, resulta algo novedoso y de una potencia muy especial.  

- El montaje plantea dos preguntas centrales: Por qué nos reímos de un drama y qué revela esa risa sobre nuestras heridas y deseos. ¿Existe una respuesta correcta?
No existe una respuesta correcta, creo. Pero para mí es un poco quitarle poder al trauma.  El humor sobre lo que duele hace que los procesos se aligeren. Deja salir en forma de risa algo de ese dolor, como una fuga.

- La representación en la Mostra de Cangas supone el estreno absoluto de ‘Cariño Malo’ en España. ¿Le gustaría continuar el periplo por otras ciudades españolas y europeas?
Sí, y estamos ya en coordinaciones para regresar en noviembre.  

- A nivel profesional, desde 2013, dirige la Sala de Parto, el prestigioso programa de nueva dramaturgia de Teatro La Plaza, en Lima. ¿Qué le aporta este proyecto?  
La oportunidad de haber visto mucho teatro gracias a los festivales internacionales que he visitado. Esto me ha permitido ampliar mis referencias y estar al día con lo que ocurre en el circuito internacional. 

- ‘Cariño Malo’ tiene seguro un gran recorrido por delante. ¿Algún otro proyecto en el horizonte que nos pueda desvelar?
Estoy escribiendo una obra de teatro comercial que se estrena el año que viene en Lima, con canciones de Juan Gabriel, que se llama 'Amor Eterno'.  

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